Las molestias de las citas médicas sin atender

No hay nada como ser citado y que te dejen plantado; más cuando de tu salud se trata y existe un tratamiento de por medio; tratamientos que no pueden dejar de cumplirse, por ser medicamentos controlados.

Pues déjenme decirles que el viernes tenía cita en el Hospital Civil con el Gastroenterologo, para ver como marcha el tratamiento de esterocorticoides, el cual mantengo en proceso de conversión de Prednisona y Budesonida, en un nuevo intento por sustituir al primero y procurar una menor afectación a mi organismo.

Pues cuando llegué a mi cita, después de cruzar toda la ciudad -una hora aproximadamente de tiempo en el traslado- y de provocar que mi madre dejara de asistir a sus labores en el DIF -no me permiten andar sólo ni yo me animo a hacerlo, por la pérdida de visión- me entero que el médico no está en su lugar porque tuvo que asistir a un curso. Pues qué no ese tipo de eventos se conocen con bastante tiempo de anticipación, como para no hacer citas ese día; cuestión de responsabilidad y atención.

Quizá entienda que el médico esté molesto porque dejé el tratamiento en una primera etapa, pero cuando uno se puede mover, y no hay forma de comunicarse con el médico, porque promete datos como teléfono y dirección de su consultorio particular y no los proporciona, pues tiene uno que atenerse a lo que la experiencia médica dicta, que es regresar al tratamiento que permite reactivarse inmediatmente; eso hice y el médico titular se enojó. Lo peor es que no oculta su malestar, porque sus últimas citas han sido en el pasillo, como si de un favor se tratara; ni siquiera una revisión de rutina.

En mi regreso a consulta, hace ya más de quince días, me dijo que un paciente no regresa por dos cosas, una porque no le gustá la atención y otra porque tiene una mejor opción. Yo porque no tengo otra opción en Guadalajara y considero es la mejor la que tengo en el Hospital Civil, pero de gustarme, por supuesto que no me gusta y menos cuando la atención se convierte en forzada y con esa actitud de hacer un favor al paciente.

Yo también tengo derecho a estar molesto y lo estoy, porque cuando ni siquiera los médicos con capaces de hacer una revisión de rutina -ese día de la consulta traía una presión de 80/50 y pude haberme desmayado en el camino, y ni de eso se percató el médico, por no tomarla en el momento de la “consulta”.

Y ahora, lunes, en el Centro de Salud, debería pasar por mis pastillas para continuar con el tratamiento de la Tuberculosis. Tampoco estuvo la doctora y ni siquiera una llamada para no darme la vuelta. Aquí el tiempo de traslado realmente no es de consideración, el problema es que el tratamiento sigue interrumpido y luego las consecuencias son para mi, porque tengo que ampliar el tiempo del mismo, que ya de por sí es largo -seis meses-

En fin, cosas de médicos y pacientes. El Miércoles tengo mi cita en México, con el doctor Luis Uscanga, ya él dirá como está el tratamiento y como debo seguir de aquí en adelante; información que deberé cruzar con los médicos del Hospital Civil, que es lo más próximo.

Falta de recursos me impiden atenderme directamente en el INCMNSZ con mayor frecuencia, por lo que tengo que buscar la alternativa en Guadalajara y ya que la tengo los médicos fallan de esa manera, como si de un juego de niños se tratara. ¡Profesionalismo se exige, señores!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s