Cuando se es, sin saberlo, Celiaco

Un domingo de subes y bajas.

En la cocina un nuevo pan dulce para el disfrute de la comida, en la mente siguen los recuerdos.

Como aquella tarde-noche de  los años 90’s cuando una amiga llegó a la casa, esa donde habitaba yo después de heberme separado por enésima ocasión en mi matrimonio; una seperacíon que ya marcaba el rompimiento definirtivo de doce años de convivir en una familia que había procreado tres hijos, dos gemelos y uno más pequeño en ese entonces.

Aquella mujer no sólo decía estar enomorada de mi, sino que ya hacía planes para que “cuando viviéramos juntos”… gulp… viviérmaos juntos decía ella y yo ni siquiera la había considerado en mis planes.

Es cierto, la Enfermedad Celiaca estaba en su etapa siliente, no había grandes muestras de afectaciones pese a que seguía yo en mi ignorancia sobre muchas de las cosas que ingería, que me hacían daño, pero que yo desconocía.

Ese día cocinaba algo, no recuerdo qué, pero ella se acercó paulatinamente a la cocina y dijo que sería muy bonito conformar una buena pareja y que ella quería aprender a cocinar para que yo estuviera contento. Sin duda cariño había. No eran mis planes. Yo acababa de salir de una y no me iba a  meter en otra.

Es, ahora lo creo, esa inestabilidad que te da la misma celiaca. ese padecimiento que te hace ir conformando un genio de los mil demonios, porque vaya que si nos cambia en humor. Ni quien nos aguante cuando mal nos sentimos. Cualquier cosita pueda crispar una situación por controlable que sea ésta.

Esa casa  estaba en un barrio de clase media, media.alta, era de una difunto ahora, y yo me había quedado, para variar sin trabajo, así es que permanecía mucho tiempo sólo,  pero hasta ahí llegaban mis amigas, con las que pasaba el rato, echaba trago, bueno, tomaba cervezas, que después, creo, han sido determinantes en el desarrollo de mi enfermedad, porque la cervexza es derivada de la cebada y la cebada contiene gluten que es dañino para los celiacos y yo, era celiaco, sin saber que era celiaco, porque sólo sabía que era un hombre con sindrome de de mala absorción por enteropatía al gluten. Nunca he sabido bien, a bien qué quiere decir, eso, pero así me dijeron que se llamaba y así aprendí a vivir, con ese nombre larguísimo para lo que yo tenía.

Hoy las cosas son diferentes, con un blog, o un sitio en internet, en el que podemos hablar de celiacos, y de sprú no tropical y de mala absorción y de colon irritable y de no sé cuantas cosas, que insisto me mantienen en un estado de letargo enorme, que no me deja ni servir a sociedad, ni servirme a mi mismo, porque la falta de visión imposibilita andar en la calle. Es más cuando tengo oportunidad de salir mejor me quedo en casa, porque me preocupo más por no tropezarme en las calles, o en las plazas o en las banquetas, que en lo que salgo a hacer. Si se trata de comer, pues simplemente me vuelvo un espectador, porque en la cocina comercial no se puede confirar.

La enfermedad celiaca refractaria es eso, es cuidado extremo, llevado a su máxima potencia, claro, está, si quiere uno mantenerse en buena salud.

Hoy la comida salió de momento, fue en la casa y yo ya tenia mi biscocho, que según la receta se llama “Chiffon”, sin TACC, como dicen los argentinos se llama a no tener gluten, porque TACC son las iniciales de Trigo, Cebada, Centeno, Avena. Me salió bueno, tanto que los comensales asistentes, mi hermana, mi madre, mi sobrina su esposa y sus hijos, casi se lo terminaron. Salió rico y ello debo agradecerserlo a “Cero Tacc“, un sitio que descubrí hace unos días y que me ha dado decenas de recetas que pongo en práctica día con día. Ya les comentaré de más.

Un domingo en que mis águilas, el América, mi equipo de toda la vida me volvió a decepcionar. Perdió contra el Cruz Azul y, la verdad el maestro, fue Enrique Meza y no Carlos Reinoso, como dicen que le dicen al entrenador del América.

Un día que termina en calma y que yo espero no inoportunar con mi historia dominical, que, por lo menos no será de llorar, como dice mi sobrina ni cosas feas , como dice mi hermana.

Porque hasta eso, la verdad duele, peca e incomoda, pero hay que sacarla, como realidad que es y que ha sido a través de más de un medio centener de años, eso que llevo de existir y de los que muchos, más de la mitad, me sé Celiaco

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3 comentarios en “Cuando se es, sin saberlo, Celiaco

  1. Se cual es la foto…

    Seguramente tendrás más que ilustrarán tu Diario, Te mando muchos saludos y sabes perfectamente que me gusta como escribes.

    • me llamo beatriz soy de bs.a. argentina y hace 1 año y medio que me diagnosticaron la enfermedad.la verdad fue terrible para mi no salía a ningun lado y menos a comer me parecía que todo lo seguro estaba nada más que en mi
      casa y me decique a cocinar y probar recetas de pan, pizzas, galletitas , tortas, empanadas y hoy digo que supere la enfermedad y donde voy llevo mi vianda como si me fuera de picnic.estoy estacionada con mi peso y lo que es principal me siento realmente bien sin comer glúten la verdad yo no sabía que hacia tanto mal.

      • Esa es la realidad que vivimos todos los celiacos en el mundo, Algunos son más desprendidos que otros, pero siempre lo mejor es traer la comida segura en la bolsa, así como suena literal, Un abrazo desde México

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