Una “Pizzada” por el DF


en Pizzería Antica Forneria

Un domingo redondo. Todavía hoy –jueves– me escriben y dicen que a tan sólo unos tres días de haber conocido que Manuel “Flaco Ibañez” es celiaco, ya habíamos hecho contacto con él y logramos que asistiera, aunque fuera por un ratito, a la reunión que significó todo un reto para quienes acudimos a la cita en la Pizzería Ántica Forneria. Mi posterior cita en “Nutrición” corrobora una vez más que superamos cualquier reto.

Pero, como siempre, vayamos paso a paso. Mi visita a la ciudad de México (DF) comenzó desde el sábado. Asistí a ver la puesta en escena de Mary Popinns donde forman parte del elenco dos de mis hijos. Antes me comí unos tacos de cecina en el mercado “Cuauhtémoc” sin novedad alguna.

Mi llegada al DF fue terrorífica porque, como se dan cuenta, había regresado el maíz a mi dieta, después de cinco meses de haberlo retirado; las consecuencias fueron catastróficas, porque me provocó unos dolores intensos por todo el cuerpo, tipo muscular, pero sin ubicación definida; además de debilitamiento de las piernas. Eso se calmó sólo con la aplicación de unos Alkazeltser y un spray, tipo los utilizados por los deportistas para contrarrestar los efectos de exceso de ejercicio. La solución definitiva fue dejar el maíz fuera de la dieta ya de por vida.

El domingo era el gran día; la cita había sido echa con bastante tiempo de anticipación; los dueños del lugar fueron avisados y todo estaba preparado. Llegaríamos a las 14.00 hrs a nuestro encuentro. Vero Araujo llegaría desde Orizaba solo para convivir un poco con los celiacos en el DF y corroborar que las pizzas fueras preparadas adecuadamente. Allí ya aguardaba el Flaco Ibañez, platicamos, corregimos algunos desatinos en el manejo de la información pública y él nos ofreció toda la ayuda posible para avanzar en la consolidación de lo que será ya Celiacos de México, pero como una Asociación Civil (AC). Un encuentro breve, pero con buenos resultados.

Ahora a esperar al resto de los compañeros; llegó Alessandro; Milagros Acosta, Gerardo mendoza, Abigail Castán y los ya sentados Vero y un servidor. Se hizo presente Angello, uno de los propietarios del lugar. Comenzamos a pedir: Una lassaga para comenzar, ésta elaborada a partir de pasta de arroz. Duró apenas unos minutos en su molde. Muy rica !!!.

Posteriormente arribó Paola, una mujer muy amable, y quien es la socia propietaria. Siguieron las Pizzas, otras lasagnas; nos pusieron en medio de la mesa, galletas de chocolate, muffins, hasta un creme brulé, que después supimos había hecho Bela, una chica gastronoma que se ha dado a la tarea de cocinar repostería para los Celiacos de México. Las bromas comenzaron.

Unos dijimos que reservaríamos un cuarto en el Instituto Nacional de la Nutrición, por aquello de las dudas –es la primera pizzería que le entra a la elaboración de pizzas en México– otros que el miércoles dirían las consecuencias. Y lo mejor es que hasta hoy jueves nadie ha manifestado molestia alguna.

La mejor forma de certificar que algo no contiene gluten es siempre la certificación. Al no haberla en este restaurante, hay quienes dudan de la garantía de que los alimentos sean Gluten Free, pero los mismos médicos nos han dicho que más que los certificados en papel, son el mismo organismo quien da la respuesta adecuada.

Para esto el miércoles acudí a laboratorio. Me tomaron muestras de sangre para checar mi evolución. Los resultados fueron –que ya no es noticia desde que asumí la Dieta de Carbohidratos Específicos (SCD), excelentes. Niveles en sus rangos; potasio por arriba de los 3.5; la vitamina B-12 que hace tres meses había registrado un marcados de apenas 13 –no conozco la medida, por eso no la pongo– ahora anda por arriba de las 2,000 unidades; sodio, calcio, hemoglobina sobre 13.3 –un poco baja– ; es decir, todo en muy buenas condiciones. El pero es el peso que no logro recuperarlo, pero ya estamos en busca de cómo hacerlo. El doctor y la nutrióloga, mostraron su satisfacción.

Con esto comprobamos que la prueba de las pizzas ha sido superada sin problema alguno. Todavía después del laboratorio y antes de la cita médica, me comí unos mariscos, en los cuales también se tuvo el cuidado necesario y aquí me tienen vivito y coleando.

No me queda más que agradecer la compañía el domingo, el excelente servicio prestado por el personal de Antica Forneria; la bondad de Bela, al haberlos regalado una charola con varios de sus panes y sus especialidades que ha puesto al servicio de los celiacos; y la buena disposición de Manuel “Flaco Ibañez”, con quien seguramente trabajaremos de la mano para consolidar nuestro trabajo en pro de la comunidad celiaca de México.

Y para cerrar con broche de oro mi visita al DF, me reuní con mi hijo y su madre. La pierna ya en plena recuperación; él bastante “llenito”, porque dice que no está gordo y ella tan guapa y agradable como siempre –claro después de haberme dejado, jajaja– Y siempre mi agradecimiento para mi otro hijo, Óscar, quien junto con Rigo, me dan alojamiento en su casa. Roberto, en su casa, después de haberlo visto ya en el teatro.

Una visita redonda a la ciudad de México, que seguramente se repetirá en unos tres meses más.

Anuncios

2 comentarios en “Una “Pizzada” por el DF

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s