¿Celiaco? ¿qué es eso?

Escenario 1:

Hospital municipal.

Sábado 20 de abril.

– ¿Qué le pasa al señor? pregunta la recepcionista. 

-Viene muy deshidratado. Ha tenido mucha diarrea y requiere que lo hidraten, responde el acompañante.

– Espere un momento. Sus papeles. ¿Tiene Seguro Popular?, ¿trae copia? Saque una copia y regresa.

Mientras esperamos la copia, mis síntomas se intensifican. Pido que se le reitere a la recepcionista me revise un médico.

– Toque en la segunda puerta para que le tomen sus signos. Tocamos, entramos y dos médicos jóvenes, una mujer de color y otro que dice -puede esperar, voy a aplicar una inyección. -Pero es que él requiere que lo revisen. Bueno, cierra la cortina y ahí aplicas la inyección, dice la mujer.

Mientras, con el baumanómetro y su aparato trata de medir la presión. Infla y desinfla. Veo su cara y me doy cuenta que no estoy en muy buenas condiciones. Le pregunto a la mujer ¿sabe que es un celiaco? y sin chistar ni preocupación alguna, responde con un “no” rotundo. Hago lo mismo con su colega y la respuesta es la misma. Total, mi temperatura es de 35 °C y la T/A no les registra. Buscan a la jefa del servicio y me sacan del consultorio. Ahorita le hablan, me dicen.

En el primer consultorio llaman a una persona que no se encuentra. Mi madre toca y entra y dice a la médica, ¿si no está el paciente que llamó puede atender a mi hijo? ¡Espere! responde la galena. Finalmente me pasa. Me interroga. Y digo, traigo mucha diarrea, y eso ha provocado que me deshidrate. Soy Celiaco. Levanta la cabeza, como si la hubiera insultado y me pregunta en un tono nada amable ¿qué es eso? Hago una mueca y respondo son intolerante al gluten. ¡Ah!, responde muy segura de saber de qué hablo.

Me pasan a una camilla, me toman muestras de sangre, me ponen suero y quedo solo. Un par de horas después pregunto si me van a poner más suero. La doctora aparece y dice sí, otra Harman para dos horas. Pero no tienes problema tus resultados están normales. Pasan unas horas más, me ponen un litro más de suero y me dan de alta, sin indicación alguna.

Me entrega la copia de mis resultados de laboratorio y veo lo “normales” que están: Creatinina en 1.98 mg/dl (muy alto); sodio en 136.90 mmol/L, (bajo); potasio en 3.80, (casi en el mínimo recomendable); hemoglobina en 16.20 (arriba del límite permitido). En cualquier otro hospital no me hubieran dejado salir con esos signos. Pero aquí…

Escenario 2:

Hospital Civil “Viejo”

24 de abril.

Llego a Urgencias alrededor de las 6.45 hrs., en mal estado. Mucha diarrea, evidente es la deshidratación y la debilidad que presento.

En el pasillo me topa una enfermera: Qué le pasa. Le explicó. Y dice pues debería irse a otro hospital, porque aquí está lleno. Se van a tardar en atenderlo por lo menos dos horas. Pero como usted quiera. pase a recepción. Caminanos por un pasillo que nos indican y pasamos por el área de “sillones”. Todos vacíos. En uno de ellos una doctora dormida. Seguimos y antes de la puerta de salida a la recepción, por lo menos tres médicos dormidos sobre unas bancas. En la central de enfermeras, una mujer teje, otras duermen y otras charlan entre ellas. Nadie, nadie, parece notar mi presencia.

Llegamos a la recepción y en unas ventanillas que hay ahí, se le pregunta a una mujer que está dentro del cubículo, y solo responde: cuando salga una enfermera les dice. Llegan unas personas tocan en la puerta marcada con el número 2 y sale una enfermera. Da una serie de instrucciones y atiende a mi madre. Le dice qué pasa y la enfermera se me acerca. Nuevamente explico mi situación y vuelvo a decir es que soy celiaco y me deshidrato fácilmente. Pase.

Entro al consultorio y me dice: le voy a tomar sus signos, y según vea, lo paso a internar o no (¡¡¡ la enfermera decide !!!). Me toma los signos y lo mismo que en el anterior. T/A en 90/60; temperatura en 35.6 °C. Entonces me explica: Mire, sí lo vamos a pasar, pero en este momento no hay lugar ni en camillas ni en sillones… Me le quedo viendo y sutilmente (claro conteniéndome) le digo: acabo de pasar por allí adentro. Todos los sillones están vacíos. Ah, me contesta, es que acaban de dar de alta a los pacientes y los están lavando. En cuanto estén listos lo paso. Me quedo viéndola y digo: ok.

Otra enfermera que estaba en el cubículo, en un inter en que salió la enfermera que me atiende me dice. Ahorita lo pasan. Al fin que hay mucho lugar. Claro no dijo nada ante la respuesta de su compañera. No podía dejarla en mal.

Ya al filo de las 7.45 hrs. sale nuevamente acompañada de otra enfermera. Me la presenta y me dice. Mire, ella es mi compañera de día, ella lo va a seguir atendiendo, porque es el cambio de turno. La nueva enfermera me dice. Como le dicen, yo acabo de entrar, tengo que hacer la recepción del turno y acomodar todas mis cosas. Regreso por usted. Solo asiento con la cabeza. Qué más puede uno hacer ante eso.

Total, dos horas después de mi llegada al Hospital, ingreso a la zona de sillones y la enfermera pregunta ¿dónde lo puedo pasar? y al unísono le responden desde la central de enfermeras ¡dónde quieras, de la uno a la nueve, son tuyas! es decir ESTABA VACÍO EL SERVICIO. Me comienzan a hidratar, toman muestras y nuevamente, tres horas después, salen mis resultado y la interna dice está todo normal. Esperamos el Copro y el EGO, para ver si es una reacción infecciosa o inflamatoria. Media hora después está el resultado. Normal, no hay problemas. Lo vamos a hidratar y lo damos de alta.

Me pasan cinco litros de suero y vámonos de alta. Ya un poco repuesto, pero siento que falta algo por hacer. Antes de mi salida llega el jefe de guardia en Urgencias y la interna dice no hay nada, doctor, el copro arrojó leucocitos 3 por campo. El doctor le dice, si hay 3 por campo, claro que es inflamatoria. Pero me dijeron en el laboratorio que sólo después de 5, contesta la chica médica interna. Si hay 3 ya es muestra de inflamación, le insiste; desde uno, lo es. Pero lo acabamos de hidratar y que se vaya a su casa. Pregunto a la médica en prospecto ¿y la creatitina y la urea cómo salieron? Muy despreocupada me dice. No me los entregaron y sí los pedí. Pero es normal que con la deshidratación suban, pero con el paso del agua se normaliza. Lo mismo, reviso mi hoja de resultados que me entrega y que durante mi estancia en el hospital no me dejan ver, y me doy cuenta de lo “normal”: Sodio 129.4 (más bajo que el anterior); potasio 3.49 (más bajo y fuera de rango); hemoglobina ya anda en 16.50 (muy alto y los médicos no dicen nada).

En fin, esa es la atención que tenemos los celiacos en la Zona Metropolitana de Jalisco. No quiero pensar en el resto de los municipios. Días han pasado y ya ahora ya puedo sentarme a escribir frente a la computadora, pero resultado de atenderme con mi médico personal (yo, con asesoría de una gran amiga, Alexandra Palazuelos) y hacer uso de artilugios médicos de emergencia.

Qué ha provocado estos cuadros. No, no es lo que piensan. No ha habido transgresión a la dieta. Seguramente es resultado de haberme comido unas tortillas de maíz, sin contaminación alguna o de una pechuga refrigerada que pudiera haber contenido algún bicho. Pero en un mes, van tres y las dos primeras seguro es por el maíz. Tendremos que insistir ante los investigadores en trabajar en el daño que puede hacer al maíz a algunos celiacos. Por lo pronto, para mi, ha resultado mortal

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s